
Y no fue otro sueño de opio...no, no... fue algo casi real, quizás no realista; pero sentí estar allí, experimentándolo, sintiéndolo, oliéndolo, parecía todo tan real...
Es la segunda vez que me pasa... un sueño sobre alguien que en ese (y este...) momento parece inalcanzable, quizás porque idealizo a las mujeres... o quizás porque tengo un autoestima tan rara..., me ama, me besa, me hace sentir vivo; la ultima vez resultó en felicidad (temporal como toda felicidad, pero felicidad al fin y al cabo...) y esa noche en la que vi más allá de las paredes de mi cuarto mientras dormía por primera vez me da esperanzas para que esta vez ocurra lo mismo...
Y la visión (si, visión, porque los sueños nunca son tan reales...) comenzó conmigo presenciando algo que había leído con anterioridad y que quizás estimuló mi morbo mientras ella asumía que yo dormía (lamentablemente no puedo estimular tu morbo repitiéndotelo pues revelaría casi con inmediatamente la identidad de quién espero que el destino me cruce pronto...); para luego continuar con una de mis particulares actividades favoritas, ver una película a sabiendas de que es malisima y practicamente conociendo la enteridad de su trama, para burlarme de los errores de trama, de la ejecución, de casting (que realizaron personas mucho más capaces que yo...), y quise compartir con ella esta morbosa actividad, nos sentamos en sillas de plástico y vimos 28 weeks later, ella aprovecho la primera excusa que se le ocurrió para escabullirse pues lo detestaba, aunque no me lo hizo saber e intentó que no lo notara, pues ella es muy políticamente correcta...
Pero saber que no le gustaba una de mis actividades favoritas me dio una de esas depresiones de 2 minutos, por lo cual aparecí en mi cama... afortunadamente ella tenía la cura precisa... un deliciosamente perverso y a la vez juguetón beso... concluida mi dosis se levantó es allí que note que vestía un buzo de educación física de colegio, color azul y amarillo, firmado por sus compañeros, con una dedicatoria bastante extensa bajo el hombro izquierdo que no alcancé a leer (lo describo con tanto detalle porque sospecho que es alguna clase de pista, para ella o para mi, pues estaba tan fuera de lugar y lo recuerdo con tanta claridad que otra cosa no puede ser...); se puso una mochila azul al hombro y me dijo que tenia que irse... y desperté...
P.S.: Si me describes algo adicional a lo que he descrito aquí te revelaré su identidad, y la versión sin censura de esta visión; pues esta fue tan intensa que lo primero que busqué hoy en internet fue interpretación de sueños y me topé con las teorías de Carl Gustav Jung en las que se detalla la telepatía onírica (la cual estoy probando aquí vía blog...)