
-No te desmayes... maldita sea, no te desmayes... ignora el olor a sangre... no vomites... ignora los gritos de auxilio... no voltees... actúa como si esto fuera normal, actúa como nunca haz actuado antes...
Por más que me repito esto nada me podía haber preparado para lo que vi en esta mazmorra; todos sabíamos de ella, se ubica debajo de lo que hasta hace unos años fuera el museo de la Inquisición, parece que el Virrey es muy ahorrativo y en vez de comprar instrumentos de tortura nuevos simplemente reutiliza los que ya se encontraban a mano...
Un oficial de la PP me acompaña, me vigila seria mas adecuado, este despreciable individuo me señala hacia una puerta metálica, la abre y revela lo que me temía...
Lo que encuentro escasamente puede ser descrito como un hombre, no es mas que una cabellera ensangrentada encima de un cuerpo destruido, únicamente reconocible por el pedazo de piel con un tatuaje de Slash que sostiene en su mano derecha...
Indico al oficial que me traiga un café, pues el interrogatorio al sujeto tomará algún tiempo, oigo la puerta cerrarse detrás de el, e inmediatamente me acerco a Kike...
- Usaron... un maldito cuchillo de pan para arrancarme el tatuaje...
- No malgastes tus fuerzas, dime, ¿como mierda te encontraron?
- La casa... la casa de la reunión fue allanada... alguien debe de haber hablado más de la cuenta...
- ¿Crees que mi misión haya sido comprometida?
- No, solo yo y tu ya sabes quien sabemos de tu misión... y no han logrado... que les diga nada más que las posiciones sexuales favoritas de sus madres... jaja...ugh...ja...
- Es buena señal que no hayas perdido tu sentido del humor... pero... te traje lo que prometí traerte si alguna vez fueras capturado...toma...
- Gracias... esto aliviará el dolor...
- Señor, aquí tiene su café, ¿ha dicho algo el prisionero?
- No nada, parece que su actitud no ha cambiado mucho desde que le arrancaron las uñas...
- ¿Desea que le traiga las pinzas para proceder a separarlo de sus dientes?
- No, mi labor aquí ha concluido, lleveme donde el Virrey para reportarle mis hallazgos.
Esa fue la última vez que vi a Kike, supongo que se tragó la cápsula de cianuro que le dí, no sin antes mentarles la madre a los guardias una ultima vez, ahora solo quedamos dos personas que conocíamos de mi misión de devolverle la cordura a este lugar que alguna vez se llamó Perú... solamente Veri-ou y yo...
- Ya llegamos a Palacio Señor...
P.S.: Próximo capitulo: El nacimiento del mal y el porque Veri-ou sigue viva...




